LA PLUMA HA ELEGIDO.
LA PLUMA HA ELEGIDO.
El templo estaba en silencio, solo roto por el sonido de la respiración entrecortada y el zumbido de runas mágicas en el aire. Braelyn, con los ojos fijos en Sebastián, caído y debilitado, sintió cómo la furia y el dolor se mezclaban en su pecho. Su amor, su compañero, yacía herido, y aunque la naturaleza le llamaba a transformarse, a unirse a la batalla con colmillos y garras, se rehusaba. No podía arriesgarse; su hijo necesitaba una madre.
Sedrik, con la pluma dorada en