LA MUJER QUE LE HIZO TANTO DAÑO.
LA MUJER QUE LE HIZO TANTO DAÑO.
Morana se sentía como si hubiera renacido. La mirada clara y consciente de Xavier era un faro en la tormenta que había sido su vida en los últimos días. Con cada respiración que su hijo tomaba, cada pequeño movimiento que hacía, su corazón se llenaba de un amor desbordante, un amor que no conocía límites ni condiciones. Decidida a quedarse a su lado hasta que recuperara todas sus fuerzas, Morana decidió quedarse en la manada. Ahora, su mundo se reducía a la cama