EPÍLOGO. EL NACIMIENTO DEL HEREDERO.
EPÍLOGO.
EL NACIMIENTO DEL HEREDERO.
Leandro caminaba de un lado al otro en el pasillo fuera de la habitación, sus pensamientos danzan entre el miedo y la emoción. Irene, su compañera, está en la habitación con las Sanadoras, a punto de dar a luz. Lorcan, su hermano, lo miró con una sonrisa divertida.
—¿Puedes parar? Vas a desgastar el suelo.
Pero Leandro hizo caso omiso a su comentario y siguió de un lado al otro.
―Relájate, hermano. Todo saldrá bien. Irene es fuerte, lo sabes.
Finalmente