EL LAMENTO Y EL MILAGRO.
EL LAMENTO Y EL MILAGRO.
El cielo sobre la manada Alerón estaba gris, como si la propia naturaleza compartiera el luto que estaba a punto de descender sobre ellos. Lorcan y los demás llegaron, sus pasos resonaban con un eco de pesar en el silencio del atardecer,con el cuerpo de su hermano en brazos, se negaba a dejar que alguien más tocara al Alfa caído. El peso del cuerpo inerte era nada comparado con el peso de su corazón quebrado.
Dentro de la gran casa Alerón, Irene caminaba de un lado a o