CAPÍTULO 124. SOMOS UN EQUIPO
Mateo, al ver los ojos de asombro de Adriana, no sabía si seguir contando a ella, lo que había ocurrido. Rápidamente, tomó la decisión de informar a esta, lo más esencial.
—Un equipo enviado por las autoridades revisó todo el edificio y no había nada gracias a Dios. No obstante, me preocupa que fuera justo, después de la persecución a la que fuiste objeto hoy.
—¡Dios mío! —repitió ella mirando a su esposo fijamente.
—Kelvin, me acaba de ofrecer su mansión para que te traslades hasta allá junto