C48 -EL PRECIO DE DESAFIARME.
C48 -EL PRECIO DE DESAFIARME.
—Entendido —respondió Angelo y colgó de inmediato.
Al otro lado del continente, en Luxemburgo, Angelo se ajustaba el chaleco táctico. La oscuridad lo envolvía, pero frente a él, un escuadrón de hombres armados esperaba sus órdenes.
—Díganle a los equipos en Suiza y en Hungría que ya es hora. —Uno de sus hombres asintió, ajustó el auricular y transmitió el mensaje por un canal encriptado. Y las confirmaciones llegaron al otro lado de la línea.
—Aquí Alfa 2, recibimo