C40- EL JEFE DE TODO.
C40- EL JEFE DE TODO.
Claudia estaba sentada en el asiento de cuero del auto lujoso, sus ojos brillaban como si fueran a salirse de las órbitas al mirar cada detalle: el tablero de madera fina, el aroma fuerte del puro de Viktor y el resplandor de los metales dorados. La codicia la devoraba.
—Quién lo diría... —dijo con una sonrisa torcida mientras se acomodaba el escote—. Esa maldita resultó ser una prostituta... y tantas ínfulas que tenía.
Viktor giró apenas el rostro hacia ella y su anill