C39-UNA AFIRMACIÓN.
C39-UNA AFIRMACIÓN.
A la mañana siguiente, el cielo londinense estaba más gris de lo normal. Kate acababa de sentarse a desayunar; tenía una fresa pinchada en el tenedor y el café humeante junto a ella cuando su móvil vibró y al ver el nombre en la pantalla, sonrió.
—Hola, mi amor —dijo, con esa voz suave que solo usaba con su hijo.
Del otro lado, Oliver sonreía mientras Aisling terminaba de meter su botella de agua en la mochila.
—Solo quería despedirme, mami. Te voy a extrañar —dijo, ajustándo