Mundo ficciónIniciar sesiónLa historia de Kloe fue trágica desde su niñez, pero todos sus traumas y sufrimientos no se comparaban con lo que viviría en su vida de casada con el mafioso Geoger Harper. Humillaciones y maltratos eran solo algunas de las cosas que ella sufriría en todos sus años de matrimonio, haciéndola pensar, que su vida nunca tendría otro significado que le diera una pizca de esperanza y ganas por vivir en este mundo lleno de maldad. Todo cambia cuando es interceptada por Tom Blondet, un agente encubierto del FBI, multimillonario, encargado de llevar el caso del señor Harper, pero todo era distinto, desde que el apuesto Tom vio la foto de la esposa de George, una rubia perfecta, con los ojos azules más hermosos que cualquier mortal había visto en la tierra, enamorándose perdidamente como nunca en su vida. Desde su primer encuentro, Kloe y Tom sabían que estaban destinados para otra cosa, no solo ser el policía y la víctima, él la amó desde el día uno, de ella se podría decir lo mismo, aunque su extrema decencia la obligaba a pensar en voz alta lo contrario. Las cosas no serían sencillas para nadie, la extrema belleza de ella la hacía apetecible para muchos y no sería la excepción de sus hijastros, uno enamorado y el otro, dejándose llevar por la lujuria, buscaría el momento de poseerla. Oliver arriesgó su vida por liberar a su madrastra, esperando que ella cambiara de parecer sobre una relación entre ellos, pero Kloe estaba clara de sus sentimientos, dejándole claro que un amorío entre madrastra e hijastro nunca podría ser. Tom, después de conquistar el corazón de Kloe y en vista del primer intento fallido por rescatarla de la mansión Harper, dedicó todo su tiempo ejecutando un plan perfecto para rescatarla.
Leer másUn año después, en una remota playa de México, Kloe se preparaba para su nueva boda, sería algo simbólico por supuesto, dado que ella aún estaba casada legalmente con George. Pero esto valía más que cualquier papel, ella jamás había recordado que fuera tan feliz en su vida como lo era ahora, Tom no sólo era un novio maravilloso, también era un padre excepcional y cuidaba del pequeño Thomas como si fuera suyo, sin importar quién era su progenitor, lo amaba de la misma manera que amaba a Kloe. —Ya es hora, estas preciosa.— le dijo Marta a Kloe, quien después de la liberación de George y con la propuesta de Tom, decidió salir al fin de esa mansión. En un momento de su vida, vengarse de George era su prioridad, pero tras una conversación con Tom, antes de sacar a Kloe del hotel, ella decidió que lo mejor era huir también, su jefe se quedaría prácticamente solo, para vivir sus últimos años de esa manera, un verdadero castigo para su alsado ego.—Muchas gracias Marta, toda la facil
Después de un par de minutos intensos para Geoger, donde todo el mundo lo elogiaba y admiraba, llegaba al escenario, imaginándose lo que pudo haber sido su campaña política, arruinada por su esposa quien estaba entre la multitud, o eso era lo que suponía el viejo Harper.Este era el momento perfecto para poder hacer cualquier cosa por salvar a Kloe y Tom lo sabía, planeó todo a la perfección, hasta el mesonero que detuvo a George unos treinta segundos demás antes de llegar al escenario estaba en el plan. — Señorita Kloe, debe venir conmigo ahora mismo.— le dijo una de las promotoras del evento a Kloe, quien sin entender nada de lo que ocurría la siguió sin pensarlo. — ¿Qué ocurre?— preguntó de igual forma Kloe, nada podía ser peor al infierno en el que vivía, así que seguiría al mismo satanás si fuera necesario. — Solo camine, no es momento de explicar nada.— respondió la chica, apartando todo lo que se le atravesaba en el camino, caminando muy rápido, casi que a ritmo
Pasaron seis meses aproximadamente, o eso creía Kloe, estaba nuevamente encerrada en el sótano, sin su hijo recién nacido, su más preciado tesoro que fue arrebatado de sus manos al nacer.Un beso fue lo que pudo darle antes de que se lo arrebataran y haber podido sentir su piel con los labios, pasó de ser su mayor alegría a ser su mayor tormento.Geoger había jurado venganza, pero esta era la más cruel que pudo hacer, era preferible la muerte a tener que estar todos los días encerrada en el sótano mientras que tu hijo es criado por otra mujer solo unos escalones arriba de donde Kloe estaba.— Hijo, aquí está tu almuerzo.— dijo la madre de Tom al entrar en su habitación, él llevaba encerrado medio año ahí, sin rasurarse y sin peinarse. — No tengo hambre.— respondió Tom, concentrado en un mapa que tenía de la mansión, buscando todas las posibilidades que tenía para efectuar un rescate. — Hijo, por favor, debes comer algo, ni siquiera has tocado tu cena de ayer.— le suplica
Mientras salían del sótano, donde aún estaban Martial junto a Kloe y Dixon, Mia agradecía el estar viva, solo había sido una pesadilla y ella pondría sus pies afuera de la mansión Harper al fin, esperando que esta vez si fuera para siempre. — Acompáñame un momento.— le pidió Oliver a Mia, quien lo vio con cara de contrariedad, ella esperaba irse lo más pronto posible de este lugar, no quería desviarse a ningún lado, solo quería volver a casa para abrazar sus hijos.— Oliver, ¿A dónde vas? Debemos irnos de aquí, tu hermano está armado y no quiero volverlo a ver nunca más.— le dijo Mia, sufría cada segundo que estaba en esta casa, sobre todo con el intercambio que hubo unos segundos antes, de Kloe por ella.— Será solo un segundo.— insistió Oliver, quien se desvió hacia la cocina sin hacerle caso a las peticiones de Mia.— Joven Oliver.— dijo en un sollozo Marta cuando lo vio entrar, estaba inconsolable, a pesar de que Kloe no era nada de ella, le parecía injusto todo e
Último capítulo