Kloe se encerraba nuevamente en su habitación, esto ya se convertía en una costumbre, pasar horas sentada en su balcón, observando el mundo exterior como un sueño, una ilusión o como una realidad que nunca llegaría a su vida.
Esto se convirtió así, desde que sus padres prácticamente la vendieron a George, un trato ilegal por supuesto, pero que muy difícilmente puede ser disuelto por una víctima que estaba completamente sola este mundo, sin acceso a dichos documentos o con pruebas suficientes qu