~ BIANCA ~
Respiré profundo, limpiando las lágrimas del rostro con el dorso de la mano.
"Soy la misma persona que conociste en la Tenuta", dije, mi voz saliendo más firme ahora. "El hecho de que tenga dinero o no tenga dinero no cambia la esencia de quien soy. Y eso... eso lo conoces muy bien."
Nico se quedó en silencio por un momento, mirándome con esa expresión desgarrada.
Entonces dio algunos pasos en mi dirección.
Y me jaló para un abrazo.
"Perdón", murmuró contra mi cabello. "Es solo que... fue un shock muy grande."
Sacudí la cabeza contra su pecho, sintiendo el corazón latiendo fuerte.
Pero aún había algo en el tono de su voz. Algo que sonaba como despedida. Como si realmente hubiera determinado creer que aquello no iba a funcionar.
Y tal vez no funcionara.
Tal vez tuviera razón. Tal vez éramos muy diferentes y por más que fuera fácil para mí decir que eso no importaba... para él sí importaba.
Pero necesitaba al menos hacerlo entender.
"¿Podemos volver a mi apartamento?", pregun