Eleonora estaba en su habitación, aplicándose el lápiz labial rojo frente al tocador, cuando escuchó el timbre del interfono de su apartamento. Curiosa, respondió, liberando el acceso. Gattone echó una última mirada a su atuendo, satisfecha por haber elegido un conjunto de traje y pantalón blancos que reflejaba su estilo distintivo.
La campanilla de su apartamento sonó de nuevo, y Eleonora se dirigió a la puerta de entrada. Allí, encontró a su empleada abriendo la puerta para Tommaso Grecco, qu