MARCO
No necesité que lo repitiera. Uní nuestros labios con un hambre voraz, envolviendo su cintura con mis manos.
Joder.
Días de anhelo, de darle vueltas en la cabeza e imaginarlo, por fin habían terminado.
Me incliné un poco mientras mi lengua salía de lo más profundo de mi boca para entrelazarse con la suya, arrancándole un gemido bajo.
Ese sonido… moría por escucharlo.
Sentía que el cuerpo me ardía… el calor irradiaba por todas partes mientras la apretaba suavemente. Demasiada ropa.
Deslic