CASSANDRA
Casi beso a Nathan ese día en el jardín.
Nuestros labios quedaron tan cerca que pude sentir su aliento… pero me alejé en el último segundo.
Le dije que necesitaba algo de tiempo para pensar y, afortunadamente, eso no arruinó lo que habíamos empezado a construir. Él seguía ahí… atento, dulce, buscando excusas para estar cerca de mí.
¿Quizás esa sea la razón de estos sueños? Ha sido constante durante los últimos dos días y, sin importar cuántas veces se repitiera, todavía me resultaba d