En toda esa situación, el hombre la veía muy preocupada, él estaba profundamente angustiado por Sarah, qué aún no dejaba de llorar, se encontraba sobre la cama y seguía sufriendo, pero Hasan no sabía la razón de aquel dolor. No la dejaría sola y seguiría intentando hasta que le expresara por qué estaba así.
—Sarah. No me gusta verte de esta manera. Por favor, dime qué es lo que ha sucedido, no entiendo la razón por la que de pronto te has puesto así. ¿Acaso has recibido alguna amenaza y no me