Todos quedaron atónitos. Se podía sentir la fuerte tensión en el aire. Incluso Valeria estaba impresionada.
—Lucía, ¡cómo te atreves! ¡Le pegaste a Camila! —exclamó asustada una de sus compañeras.
Camila, con la cabeza ladeada, se quedó aturdida por unos segundos.
Lucía respondió firme:
—Tú golpeaste a Mariana. Esto es karma, ¡te lo devuelvo entonces!
La asistente, sorprendida, reaccionó empujando a Lucía:
—¡Estás loca! ¿Cómo te atreves a golpear a Camila?
Lucía, sin dudarlo dos veces, le dio