Nicolás se sorprendió un poco y preguntó:
—Señor Rodríguez, ¿usted también está aquí?
Todos dirigieron sus miradas directo hacia Mateo. Por un momento, no supieron cómo responder a esa pregunta.
Lucía intervino con rapidez:
—El señor Rodríguez vino hoy de visita a nuestra casa. Nicolás, siéntate tú también.
Ana agregó al instante:
—Nicolás, estoy preparando la cena. Quédate a comer con nosotros, no te vayas, ¿eh?
—Está bien gracias, Ana—respondió Nicolás con cortesía.
Por suerte, el sofá era