Era imposible no caer rendido ante la belleza de Rebeca, y más cuando el que tuvo que separarse de inmediato fue Adriano y no Rebeca, la miró fijamente a los ojos, y sonrió, sonrisa que se le borró a sentir la mano de Rebeca estamparse en su mejilla.
—Es un bruto, que piensa que todo gira a su rededor, no se crea tan importante Connor, porque créeme que no va a lograr nada tratando de seducirme, a y le prohíbo que vuelva a colocar un solo dedo encima de mi —hablo Rebeca totalmente furiosa.
Adri