Rebeca no entiende esa obsesión de su padre con Alex, últimamente siente que su padre no tiene tranquilidad de nada y ella debe tratar de arreglarlo todo.
—Papito, mejor por qué no te vas a casa, y así descansas un poco, y no me mires con ganas de quererme matar, pero es mejor —hablo Rebeca abrazando a su padre para que se tranquilice un poco.
—Está bien hija, si mejor me voy a descansar, pero voy a ir al club, y de paso juego un rato con mis amigos —respondió Oliver, mientras dejaba un beso en