Capítulo 39 —¿Solo espasmos o algo más?
Narrador:
La cena continuó. Y con ella, la tortura.
Nadia estaba al borde del colapso. Intentaba recuperar el control de su cuerpo, regular su respiración, aparentar que nada había pasado… pero Massimo no le daba tregua.
Cada tanto, deslizaba los dedos por su muslo, con la excusa de rozarla sin querer. Cada vez que alguien hacía un comentario gracioso, él se inclinaba como si le fuera a susurrar algo, pero en su lugar, rozaba con sus labios la curva de su