Capítulo 32 —La fotografía
Narrador:
Nadia se quedó mirando su reflejo en el espejo, con los dedos presionando la piel marcada de su cuello. La mancha morada se veía incluso más grande a la luz del día.
—¡Mal*dito, mal*dito, mal*dito! —murmuró entre dientes, apretando los labios con furia.
No había forma de ocultar eso. Ningún maquillaje lo disimularía del todo. Iba a matarlo. Iba a arrancarle la cabeza con sus propias manos.
Tomó el teléfono y marcó el número de Massimo con tanta fuerza que ca