CAPÍTULO 88

Aidan sentía que el alma se le caía a los pies mientras su nariz comenzaba a sangrar. Dentro de él, Akela y otros dieciocho lobos aullaron angustiados.

Los Alfas lo miraron con preocupación porque a aquellas alturas ya todos sabían que, a menos que un fantasma le hubiera roto la nariz, aquello era provocado por lo que le estaban haciendo a la reina.

Se limpió con rabia mientras rogaba a la Diosa dos cosas: la primera, que Rhiannon fuera

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App