Mundo ficciónIniciar sesión—¡Qué! —exclama Amanda, atónita. Me mira a través de sus gafas de sol y hace una mueca de fastidio—. Menuda zorra celosa. Yo también estaría pensando en asesinarla—comenta con malicia.
—Aja —afirmo.
Cierro los ojos, intentando que mis poros absorban un poco de vitamina D de este frágil sol de finales de noviembre. Ya no estoy tan cabreada como antes, pero con eso no quiero decir que lo haya olvidado, aunque lo intente, no puedo.
Cojo mi botellín de cerveza y lo doy un corto







