Capítulo 48. Semillas de duda
—Míralo tú mismo, padre. ¿Qué te dije? Ser madre no es solo una cuestión de títulos, sino de una preparación mental que no se puede forzar.
La voz de Camila rasgó el silencio del pasillo del hospital, afilada y cargada de énfasis. Estaba de pie en el umbral de la suite VVIP con los brazos cruzados, observando a Elara, quien sucumbía al pánico junto a la cuna. Alejandro, recién llegado de la oficina, aceleró el paso de inmediato. Su rostro, habitualmente impasible, se tensó al escuchar la respi