Capítulo 102. El acceso bloqueado
—No me importa el dinero ni la empresa ahora, papá; solo quiero que regreses —dijo Gery con voz temblorosa mientras sus dedos estrechaban el brazo de Alejandro, que estaba conectado a la vía del suero.
El silencio de la unidad de cuidados intensivos se sentía cada vez más asfixiante bajo la tenue luz de los tubos de neón. Alejandro parpadeó con sus ojos turbios, mirando hacia el techo con el ceño muy fruncido, como si intentara exprimir cada rincón de su mente. Elara contuvo la respiración en