Nataniel tomó de la mano a la niña y salió de la habitación dejando en el olvido su silla especial, silla que Camila aún no la ha visto por estar aturdida de su mente, sumándole el sueño que le está dando por la anestesia que le han aplicado.
Pero las ganas de ir al baño y hacer sus necesidades fisiológicas han vuelto, su vejiga ya está al tope y ya no aguanta un minuto más. Volvió a hacer el intento de bajar y esta vez sí lo logró, aunque con mucha dificultad y lentitud, pero así llegó hasta s