Nataniel levantó del suelo el pantalón bañado de sangre que le quitaron a su prometida, él lo va a tirar a la basura y enviará a cualquiera de sus escoltas a que le compren hermosas prendas de vestir para cuando le den de alta.
Un papel salió volando de la bolsa trasera del pantalón, él lo levantó y al ver el logotipo de su empresa, se sintió extraño y lo abrió para leerlo.
—¡No lo puedo creer! tenía la esperanza de que no fueras tú la que había firmado el acuerdo de confidencialidad aquella no