En medio de su desesperación y celos, Nataniel le mostró la fotografía de los pequeños Lupita y Gabriel, pero ella sin pudor le dijo que no los reconoce, no sabe quiénes son ellos, pero que le parecen muy tiernos y adorables.
—¿Ellos son sus hijos, señor? —Quiso saber.
—Sí, son nuestros hijos, mi amor, tú eres su madre. —Respondió, intentando hacerle una caricia en el rostro, pero ella lo esquivó.
Camila sigue metida en su papel de que ella no tiene hijos y, por lo tanto, trata de mentiroso y u