Capítulo 38. Regreso a casa.
Sara cortó la llamada y se acercó a Iván sentándose a su lado.
—¿Sabes? Me siento como la más traidora de las personas… debí decirle a mi amiga que ya sabía todo eso que me contó, además, lo que me contaste —dijo con una expresión de tristeza.
—No, eso no estaría bien, porque me diste tu palabra de que no lo harías —pronunció Iván acariciando con suavidad su mano.
—Mi lealtad debe ser con Valentina, no contigo —repicó con un suspiro.
—No decirle lo que te conté no es ser desleal con ella, porqu