CAPÍTULO 45
Nadie puede imaginar cómo sus palabras estremecían mi corazón, volver con él era firmar una sentencia que no quería, el miedo que sentía por todo lo que me había hecho Oliver era mucho más fuerte que la dignidad de regresar con Steve.
—¿Porque dices eso?— pregunté mientras tomaba asiento pues para este momento mis piernas parecían de jalea, mis manos estaban temblando y mi corazón una a 1000 caballos de fuerza.
— Durante estos años he conocido a Oliver, el hombre es un loco pero ado