Capítulo 91: Búsqueda infructuosa.
Alexis Kontos
Abrí los ojos, sentí un cuerpecito debajo de mi espalda y una pierna en mi pecho, me tenía paralizado, no podía ni siquiera moverme.
—Esposa ¿Puedes ayudarme? Este niño ni siquiera me deja girar.
Tarah sonrió y se acercó para apartarlo, pero Paul no dejó.
—No mamá, déjame, con el hombe gande —a pesar de que había aprendido a pronunciar la r, seguía llamándome de esa manera, porque le divertía verme molesto.
—Paul, no soy el hombre grande, ¡Soy tu padre! —espeté con seriedad, per