Capítulo 297: Noticias buenas y malas.
Bárbara Summers.
La silueta de Georgina enmarcaba las luces fluorescentes mientras avanzaba, con sus tacones chasqueando sobre las baldosas estériles del hospital.
Se acercó a mí, que permanecía tirada en el suelo, llorando y con las manos temblorosas, sintiendo la peor vergüenza de mi vida.
Los ojos expectantes de todos en la sala de espera, se posaron en Georgina y en mí, esperando seguramente que ella arremetiera en mi contra, y yo la observé con dolor en mi mirada, con miedo, porque no sop