Capítulo 296: Una humillación.
Lawson Hall
Como estaba pendiente de todo lo que hacía Bárbara, no pude evitar observar cuando ella se escabulló detrás de Zucker.
La visión encendió un fuego lento en mi pecho y mis manos se cerraron en puños.
Cada paso que ella daba hacia Zucker era una provocación deliberada, así que no dudé en seguirla y en la terraza del edificio, vi cómo sus cuerpos se unieron en un abrazo, fue como si ella hubiera encendido una cerilla contra mi contención.
Así que decidí entrar, la miré con desprecio,