Capítulo 228: Una mujer angustiada.
Tarah Kontos.
Alexis tomó a la bebé en sus brazos, sus ojos brillaban con un amor inmenso mientras miraba a nuestra hija. La pequeña lloraba, buscando calma en medio de su nuevo entorno, y Alexis la sostenía con ternura, tratando de calmarla.
—Gracias, Alexis. Gracias por nuestra niña y por estar aquí —dije con voz temblorosa, sintiendo una mezcla de alivio y amor abrumador por la pequeña que acababa de llegar a nuestras vidas.
También sentía vergüenza por lo que había hecho hace un momento, no