Mundo ficciónIniciar sesiónLa oficina de Sebastián en el piso cuarenta y dos de Torre Alcázar tenía esa calidad específica de los espacios que uno ha habitado durante años y que al habitarlos con suficiente tiempo terminan diciendo algo sobre la persona que los usa: austera en su decoración pero no fría, con la vista de Ciudad de México que desde esa altura producía la ilusi&oa







