En Madrid, Sebastián entró a su oficina en Pharmaceuticals BioTecNo a las cuatro de la madrugada. No había dormido después del incidente con Marco, su ropa todavía húmeda de lluvia segoviana, pero dormir era imposible cuando su mente no dejaba de reproducir conversación con Marco sobre ser descartado, usado, considerado basura.
Javier estaba esperando con expresión que Sebastián conocía demasiado bien: el rostro de alguien que tenía noticias que no quería dar.
—Necesitas ver esto. —Javier desli