CADEN
Nos habíamos besado.
Ella era todo lo que había imaginado que sería. Suave, sensual, tan receptiva bajo mis labios. Apenas había podido contenerme, mis sentidos estaban tan llenos de ella.
La atmósfera en la parte trasera del coche vibraba, era tan densa y palpable que hasta Benny parecía sentirla mientras conducía a casa. Tuve que hacer uso de toda mi fuerza de voluntad para mantenerme en mi lado del asiento trasero y no tocar a Maya. Era como una adicción y yo quería rendirme por comple