Alexa Castro
Regresamos a casa al día siguiente, no me pasa desapercibida la mirada de celos mal disimulados de Alejandra.
Me ocupo de las cosas pendientes de la empresa, y de pronto mi teléfono comienza a repicar, es un número desconocido, pero igual respondo
—Nunca te ha amado—Dice sin saludar, la voz de una mujer que no logro ubicar
Estoy confundida —Está equivocada—Respondo
—Solo está contigo por la herencia, el me lo dijo— Y solo hasta ese momento la ubico, es Amanda
—Tú solo estas en