Capítulo 38
La mañana siguiente llegó en silencio, pero Scarlette no se sentía calmada en absoluto. Su mente seguía llena de todo lo que había estado pasando: el entrenamiento, el desafío y el pensamiento de la pelea de mañana. Sin embargo, no dijo nada mientras seguía a Lucien fuera del coche y entraba al hospital del clan.
El lugar estaba silencioso y frío, con el olor a medicina llenando el aire mientras caminaban por el pasillo hasta llegar a la habitación. En el momento