Capítulo 57: Pareja de revista
El silencio que vino después fue raro y expectante. Como si todos contuvieran el aliento esperando ver algo que no terminaban de creerse.
Damián tardó un segundo en reaccionar. Solo un segundo, pero Ariadne lo notó. Ese breve momento en el que su mandíbula se apretó un poco más, y sus ojos grises se pusieron aún más fríos, como si acabaran de ordenarle algo que detestaba.
Luego se movió.
Su mano encontró la cintura de Ariadne y la sujetó con firmeza. No fue d