Capítulo 111: No podía hacerlo
La reunión con los rusos se prolongó más de lo esperado. Damián salió de la sala de juntas con la cabeza llena de cifras y acuerdos que cerrar, pero en algún rincón de su mente seguía dando vueltas la conversación con Evelyn.
El teléfono en su bolsillo pesaba más de lo normal, como si la insistencia de aquella mujer se hubiera filtrado en el aparato.
Su secretaria, se acercó con una agenda abierta en las manos.
—Señor Cox, la junta con los coreanos se reprogramó