Capítulo 112: Recuperada
Tres días habían pasado desde que Damián se quedó frente a la puerta sin atreverse a abrirla. Ariadne no lo supo.
Su mundo seguía reducido a esas cuatro paredes, a la comida que llegaba puntual todos los días, al sueño que la vencía sin aviso y a la incertidumbre que la carcomía por dentro.
Esa mañana, como todas, despertó tarde. La luz entraba con fuerza por la ventana, anunciando que el mediodía ya había llegado. Se incorporó en la cama con lentitud, frotándose los oj