Capítulo 48
David se mira en el espejo, tiene su torso desnudo y se colocó unas hierbas en la piel, para aliviar el dolor de las cicatrices que tiene cuando estuvo encerrado.
Una loba de acerca, lo abraza por la espalda
—¿Estas bien? Desde que el Alfa les dijo que tenían que ir a ese lugar te noto muy nervioso y distante.
Ella le da un beso en los hombros, lo mira un poco extrañada al darse cuenta de los ojos cristalinos de David.
—Nada Rose, solo que no quería separarme de ti —El lobo miente