Capítulo 103
Los ojos de Sergio se abren como platos, el lobo gruñe incrédulo de las palabras que dijo
—¡¿Que dijiste?! —exclama alejándose de Ana con enojo.
Ana abre los ojos, ella misma no cree lo que sus labios en medio de la excitación desearon, y si, debe admitir que ella estaba pensando en Sebastián.
—Yo no ....
—¡Dijiste el nombre de mi hermano! —grita Sergio que da un manotazo y tira una pequeña mesa de madera con bebidas
—No se que me pasó, yo quiero estar contigo pero ... Se me sali