—Sam, necesito que rastrees de dónde fueron enviados todos estos archivos.
—Sí, jefe —respondió Sam, pero esta vez su expresión era pensativa, lo que no pasó desapercibido para Adams.
—¿Qué pasa? ¿En qué estás pensando? —preguntó Adams.
—Jefe, hace un mes Frank salió de prisión. Ese hombre se volvió más peligroso dentro.
—¿Y por qué me entero de esto hasta ahora? —preguntó Adams, cada vez más molesto. —Aunque no creo que sea solo él, no obstante, empecemos por ahí. Quiero que lo vigiles y conoz