- La Diosa de la Sangre había desaparecido, Kamill se acercó a Emma antes de que el Rey Vampiro le acaricie el rostro a su Reina, los ojos oscuros de la Vampiresa se abrieron - ¿Qué ha ocurrido? - Su voz tenía aquella característica que encendía la molestia de Kamill, aquello que despertaban sus deseos de acabar con ella de que eliminará su inocencia Emma se llevó las manos en el cuello.
- No estás muerta, es lo único que debe importarte, vamos al territorio, tengo varios asuntos que resolver y