— ¡Te deseó! - Aquellas palabras tenían varios significados y Emma ya las conocía.
— Recuerda que - Pero antes de que la Vampiresa expresé alguna palabra, los fríos labios del Vampiro se habían cernido por encima de los suyos, fríos labios cuyo contacto calentaba todo en ambos, la sangre de ambos fluye con más intensidad por el deseo que destilan, sus cuerpos reclaman por contacto, boca a boca bebiendo como el buen vino el sabor del otro, como la sangre que los moviliza disfrutando de aquella l