El atractivo rostro de Lucien Black, se tensó de inmediato, una descarga eléctrica recorrió todo su trabajado cuerpo, su verde mirada de por sí oscura parecía la de un demonio, un furioso demonio
— ¡No puede ser...! — el asistente Philips, se llevó una mano a la frente tratando de asimilar lo que el niño había dicho, nombre el nombre de Angelina Di Monti, era como soltar una bomba a los ojos de Lucien Black
— ¡Repitelo!
El CEO, que sentía que un rayo lo había sacudido, pedía al niño que repitie