—Jan Pierre, puedes por favor acompañar a Philips a hacer unas diligencias, prometo que te compensaré ese tiempo, son importantes y no confío en que las haga adecuadamente — Angelina, le había enviado el tan esperado mensaje a su leal asistente
— Está bien, Jefa, lo acompañaré, pero que conste que es en contra de mi voluntad, no soporto a ese engreído que se creé que lo tallaron a mano los dioses
Philips, regresó a la oficina de su crush para verificar que esposa de su jefe ya había hecho lo su