El consuelo de Lucien Black le venía bastante bien a Luciana, su padre la confortaba de una manera que solo él podía, ella deseaba que el tiempo pasará en un abrir y cerrar de ojos para terminar por fin con la pesadilla llamada Deyse
Julien algunas noches no podía dormir pensando en la posibilidad de ser padre de un hijo de esa mujer que casi le arruina la vida, no podía siquiera pensarse en esas ahora que fueran una realidad lo atormentaba
Luciana se despidió de su padre y salió de la mansión